Desde su estreno en 1937 parece que Los Conway nacieron con vocación de clásicos para alumbrar un tiempo de caos, confusión y crisis. Es verdad que no hay dos tiempos iguales, pero son tan parecidos a los actuales...Ésta es entre otras, la noble función del teatro, la del buen teatro: ser espejo para reflejar crisis que ya han sido vividas.
Leer más...


